Conocimientos específicos en la Universidad

«Oficial de mucho, maestro en nada».
Proverbio.

Este es el tercero de los artículos referente al proceso de Bolonia en la Universidad, y, en particular, a las manifestaciones de quienes se movilizan en el movimiento antibolonia.

Una vez más las palabras nos atan y en mi opinión: «La universidad no está para formar mano de obra con conocimientos específicos», es un claro ejemplo de la desacertada expresión a la hora de defender una idea. Necesitamos más información para entender que quiso decir la portavoz del movimiento antibolonia con esa frase; pues, de quedarnos solo con ella, nos enseña una equivocada visión de futuro sobre la Universidad. Además, es curiosa la falta de unidad en el criterio sobre los conocimientos específicos. En movimiento.noabolonia.org señalan como un punto para el No a Bolonia: «El Grado servirá de introducción y adaptación al mercado laboral, y será comparable a la actual FP, estando orientado al ejercicio de actividades profesionales, y a la fabricación, de trabajadores precarios, que obtendrán una formación general, básica, y poco especializada…», que entra en contradicción con la afirmación anterior.

Ambas manifestaciones, aunque contrarias, son erróneas. El Grado no servirá de introducción y adaptación al mercado laboral más que el actual sistema, en donde nuestros egresados comienzan su primer año de trabajador con sueldos precarios. Los cuales se les busca justificación, en la mayoría de los casos, en la escasa preparación al mundo laboral.

La prueba de que ambas consideraciones no son ciertas están plasmadas en los grados que actualmente se imparten. Mirando las asignaturas de las nuevas titulaciones de grado, se observa una visión deformada, por parte de los partidarios del No a Bolonia, de como serán los conocimientos específicos en la futura universidad.

Ya he puesto de manifiesto la estrecha colaboración que debe haber entre la universidad y la empresa; en consecuencia, no está en nuestra labor el evitar la especialización, sino el fomentarla.


Deja un comentario